CALLEJÓN EL CODO

Entre las carreras Palacé y Bolívar y la plazuela Nutibara se encuentra el “codo”, un desvío inevitable frente al antiguo obstáculo que representaba la quebrada de Santa Elena para continuar por Calibío, entre finales del siglo XIX e inicios del siglo XX. Como un callejón de trayecto curvo, esta pequeña excepción al trazado regular de Medellín determinó también una arquitectura sinuosa: el edificio Álvarez Santamaría que ocupa esa pequeña manzana y que fue uno de los primeros en paramentar la moderna Plazuela Nutibara durante los años 40.

Pero antes, hasta inicios del siglo XIX, por el “codo” estaba la vivienda del doctor Manuel Uribe Ángel, en el cruce por Palacé. Una casa de tres pisos con mansarda supuestamente diseñada por Juan Lalinde. Uribe Ángel fue el ilustre médico que escribió el famoso libro Compendio de historia y geografía de Antioquia, todavía muy comentado por los señores de la Academia colombiana de historia. También por el “codo” nació a finales del siglo XIX el periódico el Espectador, la voz inconforme de los críticos del Estado, liderados por el señor Fidel Cano.

Si usted no quiere atravesar por la Plazuela Nutibara o quiere pasar desapercibido entre el Palacio de la Cultura y Palacé, el “codo” es su opción. Para acceder usted gira hacia la izquierda, luego de la Primero de Mayo con Palacé, y se mete por ese rinconcito sombrío; o si viene por Calibío sigue derecho como si la calle fuera la misma. Allí encontrará los deliciosos Ceviches Amazónicos, el Casino Plaza Berrío y un par de cigarrerías para pasar el rato. Todo esto en la curva del Álvarez Santamaría que puede parecer peligrosa, pero en realidad es solo un pequeño y agradable “codo” .

*Fragmento de la investigación “Pasajes, callejones y laberintos. Atajos variados alrededor del Parque Berrío. Escrito por David Vélez Santamaría