PASAJE CENTRAL

Atravesando la manzana de la Iglesia la Candelaria se encuentra la carrera 49 A, un pasaje intrincado que resultó de la construcción de los nuevos edificios que paramentan la carrera Junín y la conexión con la parte trasera de la iglesia. Es el corredor que conecta los otros pasajes; sin embargo desorienta al peatón al ofrecerle tantas opciones para continuar el camino. Se accede a él, o se sale por el pasaje la Bolsa, por los paseos Boyacá o Colombia o por el centro comercial Junín la Candelaria.

La arquitectura que determina este pasaje tiene capas de varios momentos de la ciudad. Por un lado está la iglesia con sus absidiolos blancos de 1700 y la parroquia de rasgos neocoloniales de principios del siglo XX. Por otro, se encuentra el edificio Atlas con su renovada fachada de los años 70 y en el centro la simulación de fachada del edificio Junín La Candelaria, un edificio de los años 30 que se renovó y resultó conectado a este patio interno por medio de los patios traseros. También están el banco Popular, una torre contemporánea de ventanas alargadas y al fondo, hacia el oriente, se observa la parte trasera del edificio Fabricato, edificación de los años 40.

La combinación de estas arquitecturas transmite una atmósfera especial, recorrer el pasaje o patio central es como viajar a través del tiempo en unos pocos metros. Curiosamente es el pasaje de los relojes: se pueden encontrar varias chazas para reparación de estos y unoque otro corrientazo donde los más viejos refuerzan la idea de encontrarse en otro tiempo o quizás en otra dimensión.

*Fragmento de la investigación “Pasajes, callejones y laberintos. Atajos variados alrededor del Parque Berrío. Escrito por David Vélez Santamaría